Arsénico en el agua para beber

Publicado el 7/06/2011

arsenico

Arsénico es un elemento que está presente naturalmente en las formaciones de piedras y la tierra. Arsénico es el elemento vigésimo más abundante en la corteza terrestre y frecuentemente forma compuestos inorgánicos combinándose con Oxígeno, Cloro y Sulfuro. Según el agua pasa a través y sobre la tierra y formaciones de piedra, disuelve varios compuestos y minerales incluyendo Arsénico. El resultado es que cantidades variables de Arsénico soluble están presentes en algunas fuentes de agua. La química del Arsénico es compleja porque tiene muchas formas.

Arsénico en el Agua de Tomar

Contaminación de Arsénico de una fuente de agua de tomar, la mayoría de las veces resulta de fuentes naturales; sin embargo, puede resultar de actividades humanas. Soluciones de Arsénico se usaban en el pasado para tratar una serie de enfermedades. Mientas el uso médico de Arsénico ha declinado, una solución de arsénico recibió la aprobación de la administración de alimentos y medicinas para tratamientos de Leucemia en el 2000. Arsénico se ha utilizado en la minería y en la fabricación y era un componente de algunos pesticidas usados en el pasado. Cobre Cromado Arsénico se usaba para tratar la madera bajo presión para preservación y para prevenir daños de insectos; esta madera era comúnmente conocida como madera tratada con CCA.

En el agua de tomar no puede ser detectado a la vista por el sabor o el olor. De la única manera de saber la concentración de arsénico es a través de muestras y pruebas.

Efectos potenciales de salud

Exposición al Arsénico puede causar efectos adversos de salud. La severidad del efecto depende de la cantidad de Arsénico que hay en el agua, cuanta agua se ha consumido, cuanto tiempo una persona ha estado tomando el agua y la salud general de una persona. Envenenamiento con Arsénico puede ser agudo o crónico. Envenenamiento agudo puede ocurrir cuando una alta concentración (sobre 60mg/L) de Arsénico se ingiere en un período corto de tiempo. Esto más probable ocurra donde el Arsénico ha sido concentrado por procesos industriales o en un desplazamiento de despojo de desechos sin regulación. Envenenamiento crónico puede ocurrir cuando cantidades moderadas o pequeñas de Arsénico son ingeridas en un largo período de tiempo (por lo general 5 años o más), tal como donde el agua de debajo de la tierra conteniendo arsénico es consumida a diario por largo período.

Incertidumbre existe en una evaluación de riesgo de arsénico y más investigación debe hacerse para determinar la relación entre el nivel de Arsénico, tiempo de exposición, y efectos a la salud. Sin embargo, estudios resumidos en un reporte reciente por del consejo de investigación nacional demuestran evidencias predominantes que el ingerir Arsénico por un largo tiempo aumenta el riesgo de cáncer de la piel, vejiga, pulmones, riñón, hígado y próstata. Efectos no cancerosos por ingerir arsénicos pueden incluir problemas cardiovasculares, pulmonares y inmunológicos, neurológicos y problemas endocrinales tales como la diabetes.

Síntomas de envenenamiento crónico de Arsénico son generalmente dilatados, con años de exposición requeridos para iniciar el proceso de la enfermedad de Arsénico, porque potencialmente afectan la capacidad de eliminar el Arsénico del sistema. Individuos con Hepatitis B crónica , deficiencia de proteínas o desnutrición pueden ser más sensibles a los efectos de Arsénico. Niños y adultos más viejos pueden ser el otro grupo que corre riesgo especial.

El agua y la piel

Publicado el 7/06/2011

agua-pielLa calidad del agua es un factor fundamental en el cuidado diario tanto de nuestra piel como de nuestro pelo. Un exceso de cal en el agua tiene una notable acción desecante sobre la piel y el cabello.

Un gran contenido de cal en el agua provocará que muchos de los geles y champús utilizados habitualmente resulten menos eficaces. El cabello quedará bastante seco y peinarlo será más difícil. El exceso de cal también provocará aspereza y sequedad en la piel, por lo que el uso de cremas hidratantes va a ser casi obligatorio. Un agua dura complicará igualmente el afeitado, no solo porque las espumas de afeitar serán menos efectivas, sino también porque proliferarán las irritaciones posteriores.

Otro factor a tener en cuenta es que el asearnos con agua dura, con exceso de cal disuelto, hace que el Ph de la piel se vuelva alcalino, básico. Estos cambios en el Ph volverán a nuestra piel más sensible a los ataques bacterianos, que a su vez causarán picazones, granos, etc. Deberemos tener especial cuidado con aquellas personas de pieles sensibles, por ejemplo nuestros bebés.

Para solventar, o por lo menos reducir, todos estos problemas, si el agua corriente presenta un exceso de cal conviene instalar un aparato descalcificador. Se sitúan justo tras la llave de paso general y son capaces de abastecer de agua libre de cal a toda la casa. Un descalcificador nos ayudará a tener un pelo más brillante y con aspecto sedoso, al tiempo que mejora la hidratación de la piel reduciendo la aparición de grietas e irritaciones. Hoy en día los aparatros descalcificadores no son demasiado complicados de instalar, y su mantenimiento es reducido: rellenar un pequeño depósito con sal cada cierto tiempo.
Numerosas empresas dedicadas al tratamiento de agua pueden informarnos perfectamente sobre la solución que mejor se adapte a nuestro problema, ya se aun descalcificador que elimine la cal, un inhibidor que proteja contra las incrustaciones de cal, filtros para la ducha, filtros de ósmosis inversa, etc.

El problema del agua dura

Publicado el 7/06/2011

agua-duraLa cal produce averías en los aparatos y no es buena para la higiene personal. El agua dura estropea las conducciones de agua y los electrodomésticos. El calcio, principal responsable de la dureza, se incrusta en las cañerías, atasca los grifos y las duchas, mancha vasos y cubiertos, y causa averías en calentadores, lavadoras, cafeteras y lavavajillas. Es incluso un problema para la higiene personal: hace que geles y champús resulten menos eficaces, reseca el cabello y la piel y reduce su acidez, lo que favorece las infecciones e irritaciones. Por todos estos motivos, parece lógico que intentemos ablandar el agua de nuestra casa de la manera más ecológica posible.

La dureza se mide en miligramos por litro de carbonato cálcico o en grados franceses, que equivalen a 10 mg por litro. España presenta aguas duras en la mayor parte de su territorio, especialmente en la mitad este y sur. Las aguas ligeramente duras muestran una concentración de entre 50 y 100 mg por litro de carbonato cálcico. Las moderadamente duras se sitúan entre los 100 y 200 mg, mientras que las muy duras superan esta cifra. Para conocer la dureza del agua que llega a nuestro domicilio podemos preguntarlo a la compañía suministradora. En Barcelona, por ejemplo, es de 294 mg por litro.

Filtros intercambiadores

El método más común para ablandar el agua es colocar un filtro descalcificador en la entrada del suministro general. Sólo así se puede proteger toda la instalación y los electrodomésticos. Los filtros o intercambiadores iónicos se componen de resinas impregnadas de sodio que retienen el calcio y el magnesio. El problema es que liberan un poco del sodio. En general, los expertos consideran que los niveles alcanzados no son preocupantes para la salud, teniendo en cuenta que el sodio aumenta la tensión arterial en algunas personas. Sin embargo, pueden representar un riesgo ambiental, porque el sodio también se libera en mayor cantidad al limpiar los filtros y las depuradoras municipales, que no lo retienen, lanzan a los ríos agua salada. Esto podría llegar a ser un verdadero problema si los filtros se popularizaran, sobre todo a nivel industrial.

Cuidado con el agua agresiva

Otro posible inconveniente de los filtros descalcificadores es que aumentan la agresividad del agua, es decir, su capacidad para arrastrar metales y residuos que se encuentren en las cañerías. Por ello se consideran desaconsejables en las casas que todavía cuenten con una instalación de plomo, un metal que daña de manera grave el sistema nervioso.
Si nos decidimos por instalar un filtro, conviene ponerse de acuerdo con el instalador sobre el sistema más adecuado a nuestras necesidades. Por ejemplo, los llamados cronométricos se programan para lavarse semanalmente, de manera que la cal acumulada se va por el desagüe (junto con una buena cantidad de sal empleada en la regeneración). Otros, los volumétricos, se autolimpian y regeneran cuando es relmente necesario, en función de la cantidad de agua que se haya filtrado.